Niños dejados atrás
Gabrielle fue esa mañana a comprar una maleta. Se decidió por una grande, de madera forrada con cuero y espacio suficiente para todos sus vestidos. Con esta compra se confirma la decisión que tiene desde hace meses pensando. Salir de esta pequeña isla y vivir en un continente, donde pueda encontrar más oportunidades, para ella y su pequeña hija de 7 años. Hace meses atrás la contrataron para hacer una cena de gala en la casa de una de las familias importantes de Martinica. El evento era por todo lo alto, se trataba del recibimiento de la hija de un gran general venezolano. Esta joven adinerada, quedó encantada con los sabores de las comidas realizadas por Gabrielle. Por eso, al final de la noche la mando a llamar, para agradecerle por todo lo realizado y finalmente, ofrecerle trabajo en su casa. La paga sería tres veces más de lo que ganaba, además de incluir vivienda y comida. Siendo una madre soltera, considera que sus grandes dotes para cocinar pueden ser una forma de salir de ...