Empatía migratoria
Rosa Maria Nací en la región de Ucayali, allí vivía con bastante tranquilidad, cultivaba las tierras de mis padres, junto con ellos y mis hermanos, hasta que en 1986 llegaron unos ronderos, indicando que todos debíamos unirnos a ellos... no era una invitación, sino una amenaza. Tuvimos que dejar nuestra casa y pertenencias ese mismo día, ya habíamos visto lo que les pasaba a los que no se unían. Llegamos a Lima, a la casa de unos familiares, aquí sentimos poco a poco que nos convertimos en un estorbo. Al no tener tierras tuvimos que buscar otro tipo de trabajo. Yo conseguí uno haciendo el aseo en algunas casas, las ganancias no eran grandes, pero servían para comer. Al inicio de este año 1989 me convencieron para venir a Venezuela a realizar el mismo trabajo por cuatro veces más, entre sin papeles, pero he logrado mandarle a mi familia y ellos están mucho mejor. Judith Soy de Yaracuy pero apenas me gradué de ingeniera, me mudé a Valencia. Me iba muy bien y a pesar de...