Empatía migratoria
Rosa Maria
Nací en la región de Ucayali, allí vivía con bastante tranquilidad, cultivaba las tierras de mis padres, junto con ellos y mis hermanos, hasta que en 1986 llegaron unos ronderos, indicando que todos debíamos unirnos a ellos... no era una invitación, sino una amenaza. Tuvimos que dejar nuestra casa y pertenencias ese mismo día, ya habíamos visto lo que les pasaba a los que no se unían. Llegamos a Lima, a la casa de unos familiares, aquí sentimos poco a poco que nos convertimos en un estorbo.
Al no tener tierras tuvimos que buscar otro tipo de trabajo. Yo conseguí uno haciendo el aseo en algunas casas, las ganancias no eran grandes, pero servían para comer. Al inicio de este año 1989 me convencieron para venir a Venezuela a realizar el mismo trabajo por cuatro veces más, entre sin papeles, pero he logrado mandarle a mi familia y ellos están mucho mejor.
Judith
Soy de Yaracuy pero apenas me gradué de ingeniera, me mudé a Valencia. Me iba muy bien y a pesar de ser madre soltera, logré comprarme una casita. En el 2014 las cosas empezaron a decaer, mi sueldo era más alto, sin embargo, el poder adquisitivo era más bajo. Comenzamos a hacer largas filas para comprar productos básicos y en un mes me robaron tres veces de camino a la compañía en la que trabajaba. Esta empresa era una trasnacional, yo oraba cada día para que el gobierno no la nacionalizara, lo que no sucedió, y se produjo lo que tanto temía, sus puertas cerraron en Venezuela.
Al quedarme sin trabajo decidí irme, me pareció que Perú era una buena opción. Desde el 2017 estoy aquí trabajando en lo que consigo. Para mi hijo y para mí ha sido lo mejor.
Estas dos historias contadas tiene bastante similitudes, lo que lleva a pensar en ponerse en el lugar de la otra persona, ser empático con los demás suele ser complicado, claro que no lo es tanto, cuando recordamos nuestra historia y encontramos que nosotros mismos, también hemos estado en la misma condición.
Quise presentar este tema, debido a que hace unas semanas el equipo de fútbol de Venezuela jugó en Perú, antes, durante y después del partido, tanto los futbolistas como sus seguidores se expusieron a una serie de maltratos por parte de algunos de los habitantes de este país sur americano. Mi intención con estos textos, no es criticar las acciones tomadas por un grupo de personas hacia los inmigrantes. Más bien, quiero explicar el proceso migratorio, las múltiples historias que han vivido los grupos que deciden emigrar de su país de origen, para que se entienda lo difícil que es esta situación.
Venezuela se convirtió en uno de los principales destinos de los inmigrantes peruanos a partir de 1951 hasta 1992 .Estas personas en su mayoría desarrollaban trabajos artesanales y de servicios personales, siendo una minoría técnicos o profesionales, además, de que muchos entraron de forma ilegal.
Afortunadamente en la actualidad, Perú cuenta con una situación económica y social mejor que Venezuela. Sin embargo, la historia demuestra que un día estamos arriba y otro podemos estar abajo, por lo que es importante contar con quienes nos pueden abrir las puertas o darnos una mano.

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